Presentación

La pintura de la voz (palabras con que el filósofo y escritor francés François-Marie Arouet, más conocido como Voltaire, calificó el arte de la escritura) nace con la pretensión de ser un lugar de intercambio de opiniones sobre literatura.
Cuando el tiempo me lo permita, iré publicando noticias interesantes del mundo literario, comentarios de libros que he leído recientemente, de mis obras favoritas, etc
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lunes, 20 de agosto de 2012

Lecturas recientes: El hombre delgado


El hombre delgado (1934)
Dashiell Hammet

Nick Charles, el clásico detective cínico, duro y violento que encontramos en otros relatos de Dashiell Hammett y Raymond Chandler, emprende la investigación de un crimen misterioso que lo conduce por complicados vericuetos repletos de indicios contradictorios y pistas falsas hacia un final sorprendente.

La acción transcurre en Nueva York durante las navidades de 1932 y en ella se entremezcla un enjambre variopinto de personajes más que curiosos. Entre todos ellos destaca Nora, la esposa del protagonista. Juntos forman una pareja poco habitual que se pasa el día bebiendo y zahiriéndose con frases indistintamente ofensivas o amorosas en un corto espacio de tiempo. El resto de personajes (Dorothy, Clyde Wynant, Mimi Wynant, Herbert Macaulay...) que pululan a lo largo de la historia son una panda de seres extraños e estrafalarios que mienten sin el menor recato; unos egoístas, otros drogadictos, los de más allá simples imbéciles que no se enteran de la misa la mitad.

Admirador de Scott Fitzgerald, Hammet elabora una novela sorprendente, aunque con una complicada trama a veces intangible, que se basa casi exclusivamente, como algunas de sus otras grandes novelas (estoy pensando en Cosecha roja) en un diálogo ágil, directo y cuidadosamente trabajado que no sólo desarrolla por sí mismo la trama, sino perfila con precisión la personalidad de los personajes, sus glorias y miserias, sus mentiras y anhelos.

El hombre delgado es uno de los relatos de Dashiell Hammett que mejor se ajusta a los patrones clásicos del género policíaco; uno de sus relatos mejor elaborados, aunque a mi parecer se encuentra un peldaño por debajo de El halcón maltés, conocido para muchos tan sólo, por desgracia, gracias a su inolvidable versión cinematográfica.

A.G.