Presentación

La pintura de la voz (palabras con que el filósofo y escritor francés François-Marie Arouet, más conocido como Voltaire, calificó el arte de la escritura) nace con la pretensión de ser un lugar de intercambio de opiniones sobre literatura.
Cuando el tiempo me lo permita, iré publicando noticias interesantes del mundo literario, comentarios de libros que he leído recientemente, de mis obras favoritas, etc
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viernes, 25 de noviembre de 2016

Lecturas recientes: País de Nieve

 
País de nieve (1937)
Yasunari Kawabata

Shimamura es un adinerado hombre de negocios que viaja con frecuencia viaja al País de Nieve, donde se encuentran unas famosas fuentes termales. Con el tiempo aprendemos que Shimamura tiene una familia en Tokio, si bien su incapacidad de vivir una “vida de ociosidad” le lleva a emprender un largo viaje a esta zona montañosa, recóndita y fría de Japón, con el fin de revivirse y recuperar parte de la honestidad que siente haber perdido. Aprendemos también que Shimamura se considera un experto en ballet europeo, aunque no haya asistido jamás a una representación.

Durante el trayecto en tren, en dirección al País de Nieve, Shimamura observa a una bella mujer que cuida de un hombre enfermo que parece ser su marido. Admira su belleza y la amabilidad y el cuidado con que se ocupa del hombre. Más tarde sabrá que se llama Yoko. Al final de un largo túnel llega al País de Nieve, donde está esperándole una chica llamada Komako, una geisha de la que se ha encaprichado en un viaje anterior. La novela explora las relaciones, a lo largo de varios años, entre Shimamura y la fiel Komako, quien no tardará en revelar sus serios problemas con el alcohol. Yoko, por su parte, aparece constantemente como una ayudante más que una geisha. Shimamura no tarde en interesarse por Yoko. Seducido por ella, en especial después de saber que el hombre al que acompañaba en el tren ha muerto, Shimamura prefiere la fantasía libre e incontrolada a lo tangible y real. Con el tiempo aprende que las vidas de estas dos mujeres están indefectiblemente unidas por la tragedia.

A medida que Shimamura se familiariza con Komako, vemos que se trata de alguien que no es capaz de entregarse libremente, lo cual hace que le sea muy difícil amar. Shimanura tiene la libertad de darse los gustos que quiere, pero se muestra incapaz de establecer una conexión real con Yoko, la amiga y rival de Komako. A Shimamura le preocupa que Komako beba en exceso. La joven pasa cada vez más tiempo en los aposentos de Shimamura, sin preocuparse por marcharse antes del amanecer cuando se queda a pasar la noche. Komako, en realidad, no encaja en los esquemas de las fantasías de Shimamura.

Un día, Shimamura se embarca en una excursión por los alrededores del balneario. A su regreso al hotel encuentra el pueblo sumido en el caos. En compañía de Komako ve una columna de chispas y marchan juntos a la escena del desastre, un taller utilizado como una improvisada sala de cine. Cuando llegan, Shimamura ve que se ha desatado un violento incendio en el edificio. Yoko pide ayuda desde un balcón. Shimamura se queda paralizado y es incapaz de reaccionar. Komako es la única que tiene la valentía de entrar en el edificio y sacar a Yuko de las llamas. Komako se lleva a Yoko, mientras Shimamura impotente y embriagado por la belleza del cielo nocturno, se revela como un completo inútil, pues es incapaz de ofrecer ayuda real. Cuando intenta ponerse en movimiento, lo echan a un lado unos hombres que arrancan a Yoko de los brazos de Komako. Al final, no sabemos a ciencia cierta si Yoko está viva o muerta, si bien Kawaba nos da algunas pistas que nos llevan a pensar que está muerta.

Uno de los elementos más significativos de la novela es el papel, tan importante como los propios personajes, que juegan la naturaleza y el paisaje; el terreno montañoso con sus cumbres cubiertas de nieve se convierte en un personaje más. Kawabata relaciona la descripción de los paisajes con los personajes de la historia. El paisaje se utiliza para evocar el estado de ánimo de los personajes, en especial el de Shimamura, que percibe el lugar donde se encuentra como un “mundo distante”, del que él ahora es una parte, aunque sea él quien está distante.

Kawaba toma un paisaje rico en belleza natural como escenario de una efímera y melancólica historia de amor. La belleza de Komako, tal como Shimamura siente, parece haber surgido del mismo paisaje: su cara recortada sobre el paisaje que se movía lentamente alrededor de su silueta. Shimamura, por su parte, es descrito como un personaje ocioso y asceta.

En efecto, tragedia y belleza juegan un papel decisivo en la novela. Las secuencias trágicas a menudo contienen momentos de inesperada belleza; y la belleza a menudo tiene un reverso trágico. Por ejemplo, cuando Shimamura escucha por primera vez la voz de Yoko, piensa que es de una belleza tal que suena triste. Más tarde, su fascinación por Yoko lleva a Shimamura a pensar en ella como una figura predestinada que provoca ansiedad. Al final, cuando Shimamura ve la caída catastrófica de Yoko desde el balcón, se queda embelesado por la “línea perfectamente horizontal” que traza su cuero, pero también siente una “angustia indefinible”. Yoko, al menos tal como la ve Shimamura, se convierte en una presencia fascinante e inmensamente trágica.

Kawabata utiliza breves descripciones de la vida en el balneario al modo de un haiku, una de las formas tradicionales de la escritura japonesa: imágenes sugestivas e información incierta y deliberadamente oculta. Estas descripciones aparecen salpicadas de vívidos diálogos entre Shinamura y Komako y crean una atmósfera hermosa y emocionalmente rica que conduce al lector al interior de las misteriosas relaciones que existían entre una geisha y su cliente en un Japón ya desaparecido. Las visitas de Komako a la habitación de Shimamura revelan la delicada comprensión de Kawabata de cómo descorazonador debe de haber sido para las mujeres como ella saber que cualquier aventura que tuvieran con un cliente está predestinada.

País de Nieve es una obra introspectiva y meditativa, y es precisamente esto lo que la convierte en una gran obra de arte. Aborda la complejidad de las relaciones humanas, el aislamiento y la soledad y, lo que es aún peor, cuando dos personas intentan conectar pero son incapaces de conseguirlo. La gran tragedia de la humanidad.

A.G.