Presentación

La pintura de la voz (palabras con que el filósofo y escritor francés François-Marie Arouet, más conocido como Voltaire, calificó el arte de la escritura) nace con la pretensión de ser un lugar de intercambio de opiniones sobre literatura.
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miércoles, 21 de enero de 2015

Lecturas recientes: El tercer hombre


El tercer hombre (1947)
Graham Greene

Antes de entrar en detalle, creo que es importante conocer la génesis de esta breve novela, una obra maestra de la narrativa del siglo XX. El propio Greene la explica en una detallada introducción a la misma. La novela fue concebida en realidad como preparación para la escritura del guión de una película, para la que el autor contó con la colaboración del productor Alexander Korda y el director Carol Reed. Greene viajó a Viena en febrero de 1948 para documentarse, y fue en su segundo viaje a la ciudad cuando escribió la novela. A partir de ella confeccionó el guión de la inmortal película, protagonizada por Orson Welles y Joseph Cotten. El gran éxito de la película hizo que la novela fuera publicada más tarde. Sin embargo, el guión de la película difiere en algunos aspectos de la novela, tal como explica el propio Greene en la introducción.

El escritor americano Rollo Martins llega a la Viena ocupada por las cuatro potencias vencedoras de la Segunda Guerra Mundial en busca de su amigo de la infancia, Harry Lime. Lime tiene un trabajo para él, pero cuando Martins llega a la ciudad descubre que su amigo acaba de morir después de ser atropellado por un coche y que su funeral va a tener lugar inmediatamente. A los pies de la tumba, Martins se encuentra con el mayor Calloway y la actriz Anna Schmidt, que llora desconsolada Convencido, tras unas primeras entrevistas, de que la muerte de Lime no fue accidente, Martins comienza a investigar por su cuenta. Sus pesquisas le llevan a buscar al otro testigo del accidente, “el tercer hombre”. La historia es contada por el mayor Calloway, testigo de primera mano tanto de la investigación, como del desenlace de la historia.

Martins descubre que la policía acusó a Lime de tráfico ilegal de penicilina y que su amigo es realmente culpable del delito que se le imputa. La evidencia de la implicación de Lime en la estafa golpea a Martín y le hace sentirse profundamente desilusionado. Hasta el punto de decirle a Calloway que se vuelve a Inglaterra. Sin embargo, descubre, para su sorpresa, que Lime sigue vivo.

En su reencuentro, Martins muestra su necesidad de saber si la acusación es verdadera o no; necesita saberlo de labios de su amigo, en quien aún confía, a pesar de las evidencias en su contra. Después de oír la propia confesión de Lime, la confianza de Lime en él desaparece totalmente, y más aún cuando Lime le pide a Martins que se una a él en su negocio. Martins se niega, a pesar de recibir la promesa de una gran fortuna a cambio. La carencia de humanidad de Lime irrita a Martin sobre manera. Martins piensa que debe hacer algo para evitar que Lime siga cometiendo la estafa y decide ayudar a la policía a arrestarle. Por muy fuerte que pueda ser una amistad, no significa nada en comparación con el valor de la humanidad.

Una verdadera amistad, tal como la muestra Greene, necesita amor, confianza y lealtad. Martins cree que la amistad significa amor. Cuando llega al cementerio para el “primer entierro” de Lime, Martins siente una lástima enorme por la muerte de su amigo de la infancia. El afecto que Martins siente por Lime es tan grande que llega a considerarle un héroe.

El segundo aspecto necesario de la amistad es la confianza. Martins confía en su amigo. Por eso no puede creer a Calloway cuando acusa a Lime de estar implicado en un asunto de contrabando. Para demostrar que la acusación es falsa, se compromete a hacer lo que esté en sus manos para probar su inocencia.

El tercer aspecto importante de la amistad que es presentado en la novela es la lealtad. La lealtad de Martins hacia Lime le lleva a defenderle y rechazar la acusación contra su amigo. Aunque empieza a darse cuenta de que Harry estaba haciendo algo ilegal después de oír la confesión de Kurtz, uno de los “conocidos” de Lime, la lealtad de Martins aún le lleva a defender a su amigo diciéndole a Calloway que ser un estafador es habitual en Viena. Lime y sus amigos han robado penicilina, la han diluido con polvo y agua coloreada y la han vendido en el mercado negro. Al descubrir la verdad, Martín siente una profunda desilusión. Sin embargo, una vez más, su lealtad hacia el amigo le lleva a defenderle. Le pide al coronel Calloway que le muestre la evidencia de la implicación de Harry, mas una vez mostrada ésta, la desilusión de Martins alcanza su clímax. Su deseo de defender a Lime se desvanece.

La necesidad de la lealtad en el amor o la amistad también se muestra a través de la caracterización de Anna, la novia de Lime, que nada sabe de la dura realidad que se esconde detrás de él. Cuando Martins le insta a que se olvide de Lime porque es un hombre inmoral y ha cometido un gran crimen, Anna responde que seguirá enamorada de él y será leal a Lime aunque la acusación sea cierta.

El tercer hombre puede ser visto también, y ésta es una interpretación muy interesante, como una parodia de la Guerra Fría. Rollo Martins convierte a la vieja Viena en el Viejo Oeste Americano, en su búsqueda de los asesinos de su héroe, Harry Lime. Los héroes y la alabanza del héroe son parodiados en la novela. Lo más cerca que está Greene del retrato de un héroe es, sin embargo, con el personaje de Anna. Mientras tanto, Rollo es retratado como un escritor de “westerns” que parece percibir a los otros, y a sí mismo, en función de los valores propios de las novelas del oeste que escribe. Este énfasis en los “westerns” proporciona una referencia oblicua a la Guerra Fría. Uno de los temas dominantes en los “westerns” es el conflicto entre el Este y el Oeste, o más exactamente entre los valores simbolizados por ambos. Esta confrontación este el Este y el Oeste, o entre la civilización y lo primitivo, sugiere una parodia del conflicto de la Guerra Fría entre la ideología occidental y la ideología comunista.

La propia percepción que tiene Rollo Martin de su amigo Harry Lime y de sí mismo como héroes parodia al héroe que no dudaría en dirigir las fuerzas del bien a una batalla contras las del mal. Al descubrir la verdad de Harry Lime, Rollo Martins se ve obligado a examinar su conciencia y decidir entre la lealtad a su amigo, que ahora representa la injusticia y la inmoralidad, y su concepto de lo que está bien o mal.

En definitiva, una deliciosa novela, bien contada, con personajes de carne y hueso, con pasiones, traiciones, reencuentros y desencuentros, escrita por uno de los mejores escritores que nos ha dado el siglo XX.

Una cosa más: aunque esté fuera de lugar en este blog literario, no puedo evitar mencionar siquiera la extraordinaria película de Carol Reed, una obra maestra del cine, que mejora con el tiempo, visionado tras visionado, como un buen vino. Orson Welles está inconmensurable (si es que era un genio); y qué decir de Joseph Cotten, un actor muy versátil, que no en vano nos regaló con su talento en películas como Ciudadano Kane, Duelo al sol o Sed de Mal. Un actorazo de los que ya no quedan, me temo.

A.G.

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