Presentación

La pintura de la voz (palabras con que el filósofo y escritor francés François-Marie Arouet, más conocido como Voltaire, calificó el arte de la escritura) nace con la pretensión de ser un lugar de intercambio de opiniones sobre literatura.
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lunes, 23 de mayo de 2016

Lecturas recientes: Yo maté a Kennedy


Yo maté a Kennedy (1972)
Manuel Vázquez Montalbán

El nacimiento de Pepe Carvalho como personaje literario no tiene en realidad mucho que ver con el resto de la serie. Su alto componente experimental solapa el elemento de novela negra que se le supone a la serie y que sí está presente en las novelas posteriores. Pepe Carvalho se nos presenta aquí como un guardaespaldas de origen gallego que ha sido miembro del Partido Comunista de España y trabaja ahora para la CIA. Es un personaje turbio y sibarita al que todos temen, si bien muy pocos saben quién es realmente. Del hombre de las mil caras sólo se conoce que trabaja para Bacterioon, una organización secreta cuyo objetivo es matar al presidente Kennedy. La escasa información de la que dispone el lector es proporcionada por el guardaespaldas del presidente, quien precisamente adopta el papel de narrador.

El mencionado componente experimental hace que sea ésta una novela difícil de catalogar e incluso de digerir. Desde el comienzo nos encontramos con una casi interminable sucesión de párrafos reflexivos, amalgamados en forma de monólogo del personaje central. En él se entremezcla su memoria personal con diversas teorías y apuntes sobre la realidad sociopolítica del momento; una curiosa amalgama que resulta a veces tan divertida como farragosa. El propio Vázquez Montalbán afirmaba que la novela no era sino un reflejo de la realidad de un mundo en descomposición en el que los personajes se han convertido en seres escépticos.

En efecto, con el pretexto de contar el asesinato de Kennedy, Carvalho critica, con su característica dosis de ironía y crítica mordaz, la Norteamérica de la década de los 60 y del entorno privado del presidente Kennedy. Sin embargo, la novela no es tan sólo la mencionada crítica de la burguesía norteamericana contemporánea, de sus valores, obsesiones y estereotipos. Es también la autocrítica de un intelectual marxista que es consciente de la pluralidad de los vicios intelectuales (especialmente el dogmatismo) de sus correligionarios.

Notable expresión de la literatura experimentalista española de la segunda mitad del siglo XX, Yo maté a Kennedy tiene poco que ver con las novelas posteriores de la serie Carvalho. Éstas abandonan el elemento experimental para adentrarse con decisión en los intrincados vericuetos de la novela negra de la que Vázquez Montalbán es, sin lugar a duda, uno de sus reconocidos maestros.

A.G.

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